Hace una semana que me operé, y pensé que iba a ser más fácil.
Siempre me dijeron y leí, que el primer día era malo, pero que el segundo era mucho mejor y que para el tercero uno ya estaba casi.
Tenía la experiencia de la apendicitis, y aunque iba preparado para un primer día malo, esperaba que el segundo y tercer día fueran parecido a eso, pero fue mucho peor.
Los hoyos del abdomen no duelen a menos que uno haga mal una fuerza, como pararse... a veces no sale "la técnica" y uno ve estrellitas... pero a los segundos se pasa y no duele mas. Esa parte no es para nada terrible.
Tampoco hay dolor en el estomago mismo... lo cortaron, lo corchetearon y lo cosieron; pensé que a lo mejor podría doler, pero tampoco.
El problema son las nauseas y los gases, porque los gases duelen.
Creo que alguna vez un famoso llegó a la clínica pensando que tenía un ataque cardiaco y eran gases...(¿o fue al revés?).
Porque cuando uno tiene gases donde menos duele es la guata, por ejemplo a mi me dolían mucho los hombros; Sólo al respirar, pero lamentablemente uno respira todo el rato.
Te traen una maquinita para que los pulmones vuelvan a recuperar el espacio ocupado por los gases.
Es como la franja de gaza, pero en vez de palestinos hay pulmones y en vez de judíos hay gases.
Los pulmones ocuparon toda la vida un determinado territorio del cuerpo, y el día de la operación implantaron gases en parte de ese territorio (y seguirán llegando si hablas mucho, al comer, etc.)
Los pulmones necesitan el espacio para respirar, pero cuando intentan ocupar ese espacio duele.
La tendencia natural es a evitar el dolor, por lo que los pulmones ocupan cada vez menos espacio, inhalando menos aire; pero esto es malo, porque puede acarrear complicaciones y la maquinita es para hacer ejercicios respiratorios donde llenas los pulmones de aire (con el dolor, que "es bueno") de manera de recuperar territorio ocupado por los gases invasores.
Los gases deben ir a algún lado, así que salen como eructos.
Por varios dias hay que eruptar y tirarse pedos... sin haber comido nada solido desde el viernes, y con los hoyos del abdomen que te duelen cuando haces fuerza abdominal, defecar o tirarse pedos no es tan facil como suena. Tendido en la cama pensaba "¿quien hubiera pensado que alguna vez, tirarme un pe'o sería una meta?"
Ese día llegaron visitas, y tuvieron que aguantarme, porque la indicación médica era sacar esos gases invasores de mi cuerpo. Mirando en retrospectiva, creo que hubiera sido mejor día de visita el primero, cuando estaba medio dormido y todavía no me hacían hacer ejercicios para sacar los gases.
Los días en la clínica fueron mas o menos iguales. Me ponian remedio y me sentía un poco mejor, pero se me pasaba el efecto y me volvía a sentir mal.
La primera noche desperté 3 veces, por lo que para el resto me dieron pastillas para dormir, pero cuando volví a casa, (sin pastillas para dormir) seguía despertando a las 2, a las 4 y a las 6 de la mañana.
Un kinesiólogo iba 3 veces al día para hacerme hacer ejercicios en las piernas para las trombosis, respiratorios para el conflicto "Pulmones - Gases", y a caminar y subir escalas, para inducir eructos por todos los pasillos de la clínica.
Todos los días me preguntaban si "había hecho caquita" o si me "había tirado pe'itos" y yo pensaba "de a donde?, si estoy a dieta liquida", y con la sensación de los gases, si tomaba 2 cucharadas de té era mucho.
Estuve todo el tiempo con suero, por ahí me alimentaban e hidrataban.
El jueves en la mañana me dieron de alta, yo tenía un poco de susto igual, porque todavía me sentía mal con los gases, de hecho recién el domingo comencé a sentirme un poco mejor; Además se suponia que tomara un litro de agua diario además de las comidas de la dieta liquida... pero el agua en la clínica casi no la toqué y las comidas todavía no las podía pasar bien.
De como me ha ido en la casa, voy a escribir después, porque esto ya está muy largo y no quiero aburrir, además me queda poca batería.
martes, 7 de abril de 2015
viernes, 3 de abril de 2015
Hasta que el día llegó
El día de la operación comenzó muy temprano.
Como la cirugía estaba programada para las 8 AM, había que estar en la clínica a las 6.
Lo último que hice antes de salir fue pesarme: 120.2 kg; Al final con las dietas bajé 12 kilos.
Cuando llegamos eramos los únicos en admisión, y como ya había hecho el pre-ingreso el tramite fue rápido.
Me asignaron la habitación 825, con vista al cerro. Hubiese preferido vista al río, pero uno no elige.
Al leer los papeles que firme, encontré tragicómico como la clínica se cubre las espaldas. El pagaré lo firmé yo, pero si por algún motivo caía en la UCI, inmediatamente alguien tenía que ir a firmar otro pagaré... (claro, si me muero no tienen a quien cobrarle)
Yo estaba tranquilo, había averiguado bastante y sabía que no tenía de que preocuparme. Anteriormente me habían operado de apendicitis e imaginé que sería parecido, pero no.
Cuando comencé a ponerme nervioso fue cuando me llevaron al pabellón.
Lo que recuerdo de la apendicitis fue que me pusieron en una camilla en un pabellón chico del que solo alcancé a ver el techo, me pusieron una mascarilla y me dijeron "cuente del diez al uno en forma regresiva", llegué al ocho y cuando abrí los ojos estaba en recuperación.
Esta vez el pabellón era mucho mas grande, me tuve que cambiar de camilla a una delgadita y cuando lo hice vi muchas máquinas.
La camilla tenía "brazos", me acordé que estábamos en semana santa y no pude evitar hacer un símil entre la camilla y una cruz; más, cuando sentí el primer clavo en mi mano... aunque no era un clavo, era una "vía venosa" que la anestesista me estaba poniendo.
La segunda fue en el brazo del mismo lado.
Luego me dijeron que me marearía y que era normal.
Todo comenzó a dar vueltas y los ojos se me cerraban solos. Me resistí un poco a cerrarlos, no quería que fueran a empezar nada hasta que yo estuviera totalmente dormido y si cerraba los ojos sin estar dormido, pensé que "podían confundirse".... tonteras que uno piensa drogado.
Desperté en la sala de recuperación con mucho dolor y ganas de vomitar. tenía una mascarilla en la cara, así que como pude grite y me hice entender. Me trajeron un jarro donde vomité pura espuma. Pero se venía lo peor, tenía ganas de orinar.
No podía pararme, no es que no me dejaran, de verdad no habría podido.
Un joven me trajo un "pato" y puso un biombo frente a mi camilla. Y ahí medio dormido intenté orinar en la cama.
Es increíble lo bien entrenado que está el cuerpo. Ni aún en una situación tan extrema ese esfínter dejaba pasar el liquido.
Pasó el joven y me dijo "trate, porque o si no lo vamos a tener que sondear".
La cosa se estaba poniendo seria. Una sonda es algo de temer, así que hice todas mis fuerzas y dí el 110% como dice el comercial de desodorante...
No fue suficiente.
El Joven llegó y dijo "ya, le vamos a poner una sonda" y le pidió a una niña que me preparara.
Aclaro que no sé si eran enfermeros, auxiliares u otra cosa, por eso me refiero a ellos como "joven" y "niña", para tratar de ser lo mas exacto posible.
La niña trajo una especie de "pote para llevar comida china", en la cual traía los implementos.
"Primero vamos a hacer un aseo" dijo. En cualquier otra situación eso me pudo haber producido vergüenza, pero la verdad es que a esas alturas ya estaba entregado... Luego le puso un gel a una manguera que cuando la vi solo pude pensar "¡eso es demasiado ancho!" y antes de darme cuenta el joven me decía "respire profundo" y yo sentía la manguera atravesarme por el punto mas sensible del cuerpo.
Respiré profundo y contuve el grito que desee dar. Pensé un par de garabatos y luego pregunté si tenía que tratar de hacer o saldría sólo. Claro, era la primera vez que me ponían una sonda, No sabía como funcionaba.
Comencé a oír el chorrito y entendí que no era un pote para llevar comida china.
Cada cierto rato lo trasvasijaban, y seguían. Luego el joven mediría "500cc", y me sacarían la manguera.
Hasta el miércoles recordaría a la madre de esa sonda cada vez que iba al baño.
Creo que eso fue como a las 11 A.M. Luego seguiría durmiendo hasta eso de la una, cuando me llevaron a la habitación.
En la tarde intenté ponerme de pie con una enfermera, pero no pude. por lo que todo ese día tuve que seguir usando el pato... que ahora si lo pude usar, y recién en la noche pude ponerme de pie para orinar parado junto a la cama, con la supervisión de una auxiliar de enfermería por supuesto.
A todo esto, el doctor me fue a ver y dijo que había salido todo super bien; que tenía un estomago grande, por lo que me habían sacado un pedazo bien grande.
Según lo que había averiguado, el primer día era el peor; por eso dejé publicado en Facebook que no quería visitas el lunes.
En realidad el lunes dormí casi todo el día. Sólo interrumpido por la Kine para ejercicios con las piernas, y por mi vejiga.
Pero el martes... para mi el martes fue el peor día.
Pero del martes hablaré en la próxima.
Como la cirugía estaba programada para las 8 AM, había que estar en la clínica a las 6.
Lo último que hice antes de salir fue pesarme: 120.2 kg; Al final con las dietas bajé 12 kilos.
Cuando llegamos eramos los únicos en admisión, y como ya había hecho el pre-ingreso el tramite fue rápido.
Me asignaron la habitación 825, con vista al cerro. Hubiese preferido vista al río, pero uno no elige.
Al leer los papeles que firme, encontré tragicómico como la clínica se cubre las espaldas. El pagaré lo firmé yo, pero si por algún motivo caía en la UCI, inmediatamente alguien tenía que ir a firmar otro pagaré... (claro, si me muero no tienen a quien cobrarle)
Yo estaba tranquilo, había averiguado bastante y sabía que no tenía de que preocuparme. Anteriormente me habían operado de apendicitis e imaginé que sería parecido, pero no.
Cuando comencé a ponerme nervioso fue cuando me llevaron al pabellón.
Lo que recuerdo de la apendicitis fue que me pusieron en una camilla en un pabellón chico del que solo alcancé a ver el techo, me pusieron una mascarilla y me dijeron "cuente del diez al uno en forma regresiva", llegué al ocho y cuando abrí los ojos estaba en recuperación.
Esta vez el pabellón era mucho mas grande, me tuve que cambiar de camilla a una delgadita y cuando lo hice vi muchas máquinas.
La camilla tenía "brazos", me acordé que estábamos en semana santa y no pude evitar hacer un símil entre la camilla y una cruz; más, cuando sentí el primer clavo en mi mano... aunque no era un clavo, era una "vía venosa" que la anestesista me estaba poniendo.
La segunda fue en el brazo del mismo lado.
Luego me dijeron que me marearía y que era normal.
Todo comenzó a dar vueltas y los ojos se me cerraban solos. Me resistí un poco a cerrarlos, no quería que fueran a empezar nada hasta que yo estuviera totalmente dormido y si cerraba los ojos sin estar dormido, pensé que "podían confundirse".... tonteras que uno piensa drogado.
Desperté en la sala de recuperación con mucho dolor y ganas de vomitar. tenía una mascarilla en la cara, así que como pude grite y me hice entender. Me trajeron un jarro donde vomité pura espuma. Pero se venía lo peor, tenía ganas de orinar.
No podía pararme, no es que no me dejaran, de verdad no habría podido.
Un joven me trajo un "pato" y puso un biombo frente a mi camilla. Y ahí medio dormido intenté orinar en la cama.
Es increíble lo bien entrenado que está el cuerpo. Ni aún en una situación tan extrema ese esfínter dejaba pasar el liquido.
Pasó el joven y me dijo "trate, porque o si no lo vamos a tener que sondear".
La cosa se estaba poniendo seria. Una sonda es algo de temer, así que hice todas mis fuerzas y dí el 110% como dice el comercial de desodorante...
No fue suficiente.
El Joven llegó y dijo "ya, le vamos a poner una sonda" y le pidió a una niña que me preparara.
Aclaro que no sé si eran enfermeros, auxiliares u otra cosa, por eso me refiero a ellos como "joven" y "niña", para tratar de ser lo mas exacto posible.
La niña trajo una especie de "pote para llevar comida china", en la cual traía los implementos.
"Primero vamos a hacer un aseo" dijo. En cualquier otra situación eso me pudo haber producido vergüenza, pero la verdad es que a esas alturas ya estaba entregado... Luego le puso un gel a una manguera que cuando la vi solo pude pensar "¡eso es demasiado ancho!" y antes de darme cuenta el joven me decía "respire profundo" y yo sentía la manguera atravesarme por el punto mas sensible del cuerpo.
Respiré profundo y contuve el grito que desee dar. Pensé un par de garabatos y luego pregunté si tenía que tratar de hacer o saldría sólo. Claro, era la primera vez que me ponían una sonda, No sabía como funcionaba.
Comencé a oír el chorrito y entendí que no era un pote para llevar comida china.
Cada cierto rato lo trasvasijaban, y seguían. Luego el joven mediría "500cc", y me sacarían la manguera.
Hasta el miércoles recordaría a la madre de esa sonda cada vez que iba al baño.
Creo que eso fue como a las 11 A.M. Luego seguiría durmiendo hasta eso de la una, cuando me llevaron a la habitación.
En la tarde intenté ponerme de pie con una enfermera, pero no pude. por lo que todo ese día tuve que seguir usando el pato... que ahora si lo pude usar, y recién en la noche pude ponerme de pie para orinar parado junto a la cama, con la supervisión de una auxiliar de enfermería por supuesto.
A todo esto, el doctor me fue a ver y dijo que había salido todo super bien; que tenía un estomago grande, por lo que me habían sacado un pedazo bien grande.
Según lo que había averiguado, el primer día era el peor; por eso dejé publicado en Facebook que no quería visitas el lunes.
En realidad el lunes dormí casi todo el día. Sólo interrumpido por la Kine para ejercicios con las piernas, y por mi vejiga.
Pero el martes... para mi el martes fue el peor día.
Pero del martes hablaré en la próxima.
miércoles, 1 de abril de 2015
El pijama
El sábado antes de la operación, me di a la tarea de encontrar un pijama de mi talla.
¿Recuerdan que les dije que encontrar ropa de mi talla era una odisea?
Bueno, después de las dietas y mis 12 kilos perdidos en 45 días me sentía flaco, me miraba al espejo, entraba la guata y de verdad creía que la encontraría.
Partí por el Jumbo. Yo no uso pijamas, por lo que probablemente lo usaría sólo durante mi estadía en la clínica, no quería nada tan exclusivo.
Sólo había uno, era de esos de viejito que se abrochan. La camisa me quedaba como las camisas 18... abrochaba, pero sentado esos botones corrían peligro de disparase.
Luego fui al Lider, pero de sólo ver las interminables filas en las cajas, desistí de comprar ahí.
El viernes me habían quitado los solidos (el quesillo y las galletas de agua), y el sábado ya no me tocaban lácteos, es decir, sólo estaba a te y jalea, lo que me tenía de muy mal humor.
Pa' la casa, a tomarme el consomé de pollo de las 14:30, y después al outlet Vivo.
En Palmers me probe un XL, parecía estar en un traje de lycra.
Luego partí al Plaza Oeste y deje los pies en el Mall... recorrí todos y cada uno de los pasillos, en Ripley me probé un Arrow que no me quedaba tan mal, pero igual apretado y además era de manga larga.
En otra tienda había uno bien bonito, de los Simpsons. Me quedó corto, y yo no soy experto en moda, pero se supone que un pijama tiene que ser cómodo y holgado y en este se me marcaban las tetillas.
Cuando vovlí a mi casa ya era de noche, me dolía una pantorrilla de tanto caminar, y mi persecución de mi mismo había cambiado. Por un momento entendí lo que deben percibir los anoréxicos, porque en la mañana había salido sintiéndome flaco; y en la noche me miraba al espejo y veía mi guata tan grande, era otra guata, no era la de la mañana, y me preguntaba cómo en la mañana podía haber visto algo tan distinto.
Finalmente el domingo compré uno que me quedaba como el arrow xl, pero en el Mota del Arauco Maipú, que tenía la gracia de ser con manga y pantalón corto, que es lo que buscaba porque todavía hace calor.
Cuando escribí esto ya estaba operado, pero no me siento tan bien como para seguir escribiendo, así que en la próxima les hablo de la operación. porque tengo harto que contar.
¿Recuerdan que les dije que encontrar ropa de mi talla era una odisea?
Bueno, después de las dietas y mis 12 kilos perdidos en 45 días me sentía flaco, me miraba al espejo, entraba la guata y de verdad creía que la encontraría.
Partí por el Jumbo. Yo no uso pijamas, por lo que probablemente lo usaría sólo durante mi estadía en la clínica, no quería nada tan exclusivo.
Sólo había uno, era de esos de viejito que se abrochan. La camisa me quedaba como las camisas 18... abrochaba, pero sentado esos botones corrían peligro de disparase.
Luego fui al Lider, pero de sólo ver las interminables filas en las cajas, desistí de comprar ahí.
El viernes me habían quitado los solidos (el quesillo y las galletas de agua), y el sábado ya no me tocaban lácteos, es decir, sólo estaba a te y jalea, lo que me tenía de muy mal humor.
Pa' la casa, a tomarme el consomé de pollo de las 14:30, y después al outlet Vivo.
En Palmers me probe un XL, parecía estar en un traje de lycra.
Luego partí al Plaza Oeste y deje los pies en el Mall... recorrí todos y cada uno de los pasillos, en Ripley me probé un Arrow que no me quedaba tan mal, pero igual apretado y además era de manga larga.
En otra tienda había uno bien bonito, de los Simpsons. Me quedó corto, y yo no soy experto en moda, pero se supone que un pijama tiene que ser cómodo y holgado y en este se me marcaban las tetillas.
Cuando vovlí a mi casa ya era de noche, me dolía una pantorrilla de tanto caminar, y mi persecución de mi mismo había cambiado. Por un momento entendí lo que deben percibir los anoréxicos, porque en la mañana había salido sintiéndome flaco; y en la noche me miraba al espejo y veía mi guata tan grande, era otra guata, no era la de la mañana, y me preguntaba cómo en la mañana podía haber visto algo tan distinto.
Finalmente el domingo compré uno que me quedaba como el arrow xl, pero en el Mota del Arauco Maipú, que tenía la gracia de ser con manga y pantalón corto, que es lo que buscaba porque todavía hace calor.
Cuando escribí esto ya estaba operado, pero no me siento tan bien como para seguir escribiendo, así que en la próxima les hablo de la operación. porque tengo harto que contar.
martes, 24 de marzo de 2015
La dieta liquida y la actividad fisica
Estoy a 6 días de la operación y desde hace 4 con la "dieta liquida pre-operatoria"
Es una dieta muy fuerte. Son 6 comidas (o micro-comidas) al día .
Tanto el almuerzo como la cena es igual: los primeros 5 días 200cc de crema de verduras, y los últimos 5 consomé de pollo colado (sólo el caldo, sin el pollo, ni los fideos, ni la verdura)
Eso va con algún postre... sin carne, sin ensalada, sin fruta.
Los postres pueden ser compota de fruta cocida, flan light, jalea light o helado light.
En el desayuno y once los primeros días vi el pan (pero sólo una rebanada de pan de molde), luego se cambiaron por 3 galletas de soda, después serán sólo 2 galletas y los últimos días ya no va nada sólido.
Aquello va con quesillo, jamón de pavo (no acaramelado) o mermelada light. (antes de que se quite todo lo sólido)
En las 2 colaciones va una porción de lo mismo que sirve de postre; o yogurt o leche.
Para el hambre de entre comidas jugo light, té o jaleas light.
Con la dieta hipocalórica venía bajando de a 200 gramos diarios, pero el primer día de esta nueva dieta bajé de un viaje un kilo y medio; El segundo día sólo un kilo, y para el tercer día mi cuerpo ya se acostumbró y, o baja poco o se mantiene.
En todo caso, ya alcancé mi segunda meta (pesar menos de 124), con lo que puedo decir que he bajado 10 kilos en poco mas de 40 días de dietas. Me encuentran flaco, pero la verdad es que peso lo mismo que pesaba antes de dejar de fumar hace un año y medio...
Cuando llegué a la casa ayer, encontré a mi hija resfriada.
Ahora estoy super asustado de resfriarme. Creo que de puro sugestionado siento la garganta como apretada y el cuerpo como adolorido...
Un resfrío no se contagia tan rápido, pero me aterra la idea de pensar de que por estar resfriado tengan que postergar la operación y que toda esta dieta salvaje haya sido en vano, y que peor, tenga que volver a hacerla (10 días antes de la nueva fecha).
Antes, yo rara vez sentía "hambre"... esa sensación como de vacío en el estomago.
Con la hipocalórica la sentí aveces, pero no tanto; Con esta dieta, siento hambre todos los días y varias veces al día. Me tomo un jugo o un té y se me pasa por minutos pero vuelve al rato.
Yo se que después de operado comeré aún menos, pero para ese entonces me van a haber sacado la glándula que produce esta sensación, por lo que no será tan difícil.
Por otro lado, resfriarme recién operado sería atroz. Ya me explicaron lo difícil que puede ser respirar, y hasta me enseñaron como toser o estornudar, porque tengo que hacerlo con cuidado (abrazando una alomada en posición fetal).
Pero bueno, me tomo mis vitaminas todos los días, y ya me resfrié hace menos de un mes, así que hay que esperar que no me resfríe de nuevo.
Otro tema importante y que no he mencionado es la actividad física.
El cuerpo humano es muy eficiente (para mal del hombre moderno).
Como todos sabemos, toda la energía que comemos y no gastamos, se guarda como grasa para tiempos "de escasez"... Pero cuando llegan esos tiempos, el cuerpo "cuida sus ahorros", y antes de recurrir a ellos, evalúa que masa muscular no estamos necesitando por falta de uso, para deshacerse ella primero y después comenzar a utilizar la grasa de la que tanto nos queremos deshacer.
Por lo tanto, junto con la dieta hay que hacer actividad física, que justifique el mantener los músculos y así quemar grasa.
La actividad física que escogí fue la bicicleta.
Me inscribí en "bike santiago" (buena idea, mala implementación... ya renuncié) y durante un mes me moví en el centro, y entre el centro y providencia en bicicleta.
Por ejemplo, aveces me bajaba un par de kilómetros antes de la micro y pedaleaba hasta la oficina.
Según las estadísticas de Bike santiago, durante el mes pedalee como 140 kilómetros (las bicis tienen GPS)... pero no es tanto como suena, si lo repartimos en los 20 días hábiles del mes son 7 km promedio.
No puedo cambiar totalmente la micro por la bici, porque vivo muy lejos.
Lo pensé pero son 18 kilometros en subida desde Maipú a mi pega... me demoraría demasiado, aunque no lo descarto para cuando mi condición física mejore.
Ahora que si bike santiago llega a Maipú, me va a convenir volver a casa en bici todos los días.
viernes, 20 de marzo de 2015
Las dietas y las metas
Luego de ir al nutricionista, éste me envió por mail una pauta que indicaba qué y cuando comer por un mes.
Sabía que iba a bajar, por lo tanto decidí ponerme metas.
El nutricionista me dijo que la idea era bajar entre 5 y 7 kilos antes de la operación, por lo que 7 kilos ya era un éxito.
Decidí que las metas tenían que representar momentos claros de mi cuerpo, y que no serían metas sólo para esta dieta, si no que para el tratamiento completo.
Hasta hace no mucho tiempo, yo no creía en las pesas...
Osea sí creía en el peso que entregan, pero no creía en la "utilidad de pesarse".
Durante mi juventud y mi ¿adultés juvenil? nunca me pesé; Para qué, si no estaba interesado en ponerme a dieta ni cuidarme.
En esa época pensaba que para mi era más importante la calidad que la cantidad, prefería vivir menos pero gozando, que más privándome de los placeres de la vida.
Pensaba "hay gente que come pura lechugita, no fuma, no toma, hace deportes y mueren en accidentes de transito a los 30"
En esa filosofía de vida era lógico no pesarse.
Por lo tanto sólo sé, que en algún momento de la adolescencia pesaba "noventa y tantos" y
el 2006, cuando me operaron de apendicitis, pesaba 119 kilos.
Después de esa operación me dejaron con una dieta "post operatoria" con la que llegué a bajar hasta los 112 kilos.
En 2013, cuando comencé el proceso de dejar de fumar me pesaron y pesaba 124 kilos.
Antes de 3 meses, cuando ya me sentía mas gordo, tenía fuertes dolores de cabeza punzantes. Pensé que podía estar teniendo problemas de presión, por lo que me pase a tomar la presión en una pesa de farmacia.
Al final lo de la cabeza no era la presión, era sólo el estrés y tensión que me provocaba la abstinencia del cigarrillo...
Pero como la tomada de presión iba con pesada incluida, caché que en sólo 3 meses ya iba en los 128 kilos y el tema del peso me comenzó a preocupar.
En eso momento fue cuando dejé parcialmente el azúcar y tuve mi primer cambio de hábitos alimenticios. Pero a pesar de ellos, antes del primer año ya había llegado a los 133 kilos.
Creí haberme estabilizado en ese peso, pero en realidad subía mas lento... después de darme "chipe libre" en las últimas fiestas patrias, terminé pesando 136 kilos.
Me puse mas estricto con la alimentación, y cuando llegué a ver al medico en Enero, había bajado a 133 (eso es 3 kilos en 3 meses)
Por lo tanto, las metas que me fijé fueron:
La 1° meta: 128, Lo que pesaba cuando me comencé a preocupar por el peso.
La 2° meta: 124, Lo que pesaba antes de dejar de fumar.
La 3° meta: 119. Lo que pesaba para mi apendicitis.
La 4° meta: 112. Lo menos que he pesado de adulto.
La 5° meta: 95. Con lo que consideraría un éxito la operación, porque para mi eso es flaco.
La 6° meta y final: Lo que me diga la nutrióloga en base a la bioimpedanciometría. Según mi estatura debería ser 77 kg, pero la doctora me dijo eso es para el promedio y que probablemente para mi sería entre 82 y 84.
La bioimpedanciometría dice que el 34.7% de mi cuerpo es grasa, y una persona normal debe tener entre un 10% y un 20%... (de hecho el examen dice entre un 13% y un 19%)
Si sólo redujera grasa, mi peso ideal estaría entre 92 y 105, pero creo que en la medida que pierda grasa, también perderé masa muscular, de todos esos músculos que ya no serán necesarios para mover 44 kilos de grasa para todos lados; y por eso seguramente la meta final será menos de 92.
--------
Cuando me mandaron la dieta me pusieron "comienza hoy mismo".
pensé "Estas loco" (aunque con otras palabras menos bonitas).
Primero está esta dieta y luego 10 días antes de la cirugía viene otra que es "liquida".
Una vez operado, los primeros 15 días son puro liquido, luego colados y de a poco van entrando en la alimentación otras cosas...
Es decir puede pasar casi un año antes de que me vuelvan a autorizar a comer de todo... y si comenzaba ese día, ya me habría comido mi último chacarero, mi ultimo pedazo de pizza, mi última papa frita... y ni siquiera lo supe...
Así que no. Tenía que prepararme psicológicamente primero, porque o si no iba a estar añorando comer de esas cosas, lo que podría llevarme a salirme de la dieta, así que me dí plazo una semana para volver a comer y disfrutar por última vez de las comidas que más me gustaban.
En realidad no necesité la semana completa, y tampoco comí de todo lo que quería despedirme... al 4° día ya me sentía preparado, y era lunes, y la pauta partía un lunes, así que ese día partí mi primera dieta.
Los primeros días bajé muy rápido... casi un kilo diario, pero luego se fue haciendo cada vez mas lento. El sábado de la 2° semana, y después de varios días en 128 punto algo, logré pasar la 1° Meta.
El domingo fui a un cumpleaños de niños, y aunque me resistí a las pizzas, igual probé un pedacito de torta. El lunes todavía pesaba menos de 128 y seguía bajando (lentamente, pero bajando).
La tercera semana fue la más difícil. Esa semana comencé a andar en bicicleta, y hubo un día que en vez de bajar, subí 200 gramos; Me piqué y al día siguiente fui muy estricto en las porciones, pasé hambre y a pesar de todo eso al día siguiente había subido 500 gramos más, con lo que nuevamente estaba sobre los 128... Fue terriblemente frustrarte.
Llevaba mas de una semana antojado de comer una sopaipilla, porque una compañera había llegado con una a la oficina de desayuno. Me prometí una sopaipilla de premio cuando volviera a bajar de los 128.
Y lo hice, me compré la sopaipilla, la disfruté enormemente y hasta me dejó satisfecho... y pensar que antes podía comerme fácilmente más de 5 y aún tener espacio para más
y seguí bajando y llegué al final de la 4° semana con 126,
Además tenía otro record... un mes sin papas fritas. Mi anterior record había sido de 5 días y si me hubiesen dicho que iba a estar un mes sin comerlas no lo habría creido...
A esas alturas ya había fijado fecha para la operación, por lo que sabía desde cuando no podría comer mas carne, ni sólidos, ni la lechuga de todos los días (que de comer "por cumplir" o "por que me hace bien", me terminó gustando).
La fecha de la operación la fijé pensando en que el día de mi aniversario de matrimonio no estubiera con dieta liquida, porque ese día me saldría de la dieta para comer carne en un restorant.
Durante la última semana me di casi todos los gustos que me faltaban por última vez:
El viernes fui al "fogón del leñador" y comí un asado de cerdo ahumado (no hay otro igual)
El sábado me comí una empanada de queso en Horcón (y quedé chato con una sola)
El domingo tuve el descuadre más grande: ¡me comí un plato de lomo a lo pobre entero!.
Tengo que decir a mi favor, que fue después de una caminata de 7 kilómetros, en la que se me olvidó llevar la colación de las 11 y líquidos (y tampoco había donde comprar), por lo que llegué al restorant a eso de las 4 de la tarde, con el puro desayuno y con el medio diente.
Además en la semana me tomé un frapuccino del starbucks y 3 trozos de pizza del papa johns.
Igual me faltaron los porotos con longaniza y los fritos de coliflor, pero no importa.
Lo mas bajo que llegué fue 125.8, y llegué al día de comenzar la dieta liquida en 126.2; Osea ya con los 7 kilos menos que quería el nutricionista y con animo para la siguiente etapa que es la mas pesada.
El primer regimen no fue tan estricto, era solo para bajar lo mas que se pudiera... la dieta liquida en cambio, es para preparar el estomago para la operación, por lo que es estricto... no me puedo salir, por lo que en esta etapa es cuando más debería bajar.
Los primeros días puedo comer 2 rebanadas de pan de molde al día (una en la mañana y otra en la tarde), luego se reduce a 6 galletas de soda (3 en la mañana y 3 en la tarde) y los últimos 3 días ya no va nada solido.
Lo más terrible son los almuerzos y cenas. Los primeros 5 días son 200cc de crema de verduras, y los últimos 5 200cc del caldo colado de un consomé de pollo. (cero ensalada, cero fruta, cero carne)
Escribo esto en el primer día y está siendo difícil... el consumo de liquidos es libre, por lo que he tomado mucho té y jugo vivo.
En 10 días más les cuento con que peso llego a la operación.
miércoles, 11 de marzo de 2015
¡Ya tengo fecha!
Ayer fui al cirujano.
Como todos los exámenes y los controles de la psicóloga y el cardiólogo estaban en orden. El doctor dio el visto bueno y me indicó que el siguiente paso era fijar fecha.
Además me explicó en detalle la operación y sus riesgos.
Me explicó algo que ya sabía de mi "investigación previa", que es que el by-pass es una operación más delicada, en el sentido de que es mas probable de que surjan complicaciones y que además las personas quedan dependientes de suplementos vitamínicos de por vida.
Y aunque con la manga existe la posibilidad del "fracaso" (porque si vuelvo a comer en exceso el estomago puede volver a crecer), También está la posibilidad (y mayor) de tener éxito sin los inconvenientes del by pass...
Y yo creo en mí, soy aplicado; sólo con la dieta ya he bajado casi 7 kilos en 3 semanas, y si alguien me hubiese dicho que iba a estar más de 3 semanas sin comer (ni echar de menos) papas fritas, no le habría creído; pero aquí estoy, de lo más bien.
La cirugía es laparoscópica, me explicó que me van a hacer varios hoyitos, que van cortar una parte del estómago, y que luego corchetean lo que queda, de manera tal de que el estómago, que normalmente tiene como una bolsa por un lado, va a quedar como un tubo.
Por uno de los hoyitos sacan todo el pedazo de estomago sobrante y ese hoyo va a ser el que mas me va a doler cuando despierte (porque el doctor desgarra un músculo para abrirse paso con el pedazo de guata).
Los corchetes son de titanio, ya que el cuerpo no los rechaza, y quedarán ahí para siempre.
Para mayor seguridad el doctor, además de corchetearlo, lo cose.
No es una operación que esté libre de riesgos. el mayor riesgo es que el estomago quede "con filtraciones"; esto se da entre el 1 y 2% de los casos en el mundo. Para revisar, después de la operación me darán un liquido de contraste y me tomarán una radiografía. El primer síntoma de una filtración es la fiebre, por lo que a cualquier señal de fiebre hay que avisar al doctor.
El primer día después de la operación será difícil, porque es una operación que duele. Aunque en recuperación me estarán ayudando para que no duela tanto.
Al segundo día uno se siente mucho mejor.
Si me opero un Lunes, me dan de alta un Jueves.
La licencia no es de 15 días, es de al menos 15 días, pero podría ser por 20 o hasta por 25, según como evolucione.
Me propusieron como fecha el 24 de Marzo, pero la cambié por 2 razones:
Primero, porque tengo que seguir un estricto régimen líquido 10 días antes de la operación. Si me operaba el 24, significaba partir este viernes con el régimen líquido; Pero el jueves estoy de aniversario de matrimonio por lo que el sábado voy a salir a comer afuera. Tenía planificado salirme de la dieta matando dos pájaros de un tiro: a modo de cena de aniversario y a modo de "ultima cena" (antes del largo periodo hasta que pueda volver a ir a un restaurante de carnes a comer otra vez)
En Puerto Montt hay un local de carnes exquisitas, se llama "El Fogón del Leñador". Es altamente probable que después de la operación tenga que ir por trabajo a esa ciudad y no podré pasar por ahí. El local tiene una sucursal en Chicureo, por lo que este sábado iré por allá para no quedarme con las ganas.
Y en segundo lugar lo postergué por un tema práctico de lucas. Si me opero el 24, mi licencia médica parte ese día, por lo que en la pega me pagarán sólo hasta el día 24, y como las ISAPRES son tan burocráticas, probablemente no me tendrán el resto del sueldo para el último día hábil de marzo; Mientras que si me opero el 30, cuando ya me hayan pagado el sueldo, la ISAPRE tiene todo el mes para tramitar la licencia y yo estaré mas recuperado cuando me toque ir a cobrarla.
Como todos los exámenes y los controles de la psicóloga y el cardiólogo estaban en orden. El doctor dio el visto bueno y me indicó que el siguiente paso era fijar fecha.
Además me explicó en detalle la operación y sus riesgos.
Me explicó algo que ya sabía de mi "investigación previa", que es que el by-pass es una operación más delicada, en el sentido de que es mas probable de que surjan complicaciones y que además las personas quedan dependientes de suplementos vitamínicos de por vida.
Y aunque con la manga existe la posibilidad del "fracaso" (porque si vuelvo a comer en exceso el estomago puede volver a crecer), También está la posibilidad (y mayor) de tener éxito sin los inconvenientes del by pass...
Y yo creo en mí, soy aplicado; sólo con la dieta ya he bajado casi 7 kilos en 3 semanas, y si alguien me hubiese dicho que iba a estar más de 3 semanas sin comer (ni echar de menos) papas fritas, no le habría creído; pero aquí estoy, de lo más bien.
La cirugía es laparoscópica, me explicó que me van a hacer varios hoyitos, que van cortar una parte del estómago, y que luego corchetean lo que queda, de manera tal de que el estómago, que normalmente tiene como una bolsa por un lado, va a quedar como un tubo.
Por uno de los hoyitos sacan todo el pedazo de estomago sobrante y ese hoyo va a ser el que mas me va a doler cuando despierte (porque el doctor desgarra un músculo para abrirse paso con el pedazo de guata).
Los corchetes son de titanio, ya que el cuerpo no los rechaza, y quedarán ahí para siempre.
Para mayor seguridad el doctor, además de corchetearlo, lo cose.
No es una operación que esté libre de riesgos. el mayor riesgo es que el estomago quede "con filtraciones"; esto se da entre el 1 y 2% de los casos en el mundo. Para revisar, después de la operación me darán un liquido de contraste y me tomarán una radiografía. El primer síntoma de una filtración es la fiebre, por lo que a cualquier señal de fiebre hay que avisar al doctor.
El primer día después de la operación será difícil, porque es una operación que duele. Aunque en recuperación me estarán ayudando para que no duela tanto.
Al segundo día uno se siente mucho mejor.
Si me opero un Lunes, me dan de alta un Jueves.
La licencia no es de 15 días, es de al menos 15 días, pero podría ser por 20 o hasta por 25, según como evolucione.
Me propusieron como fecha el 24 de Marzo, pero la cambié por 2 razones:
Primero, porque tengo que seguir un estricto régimen líquido 10 días antes de la operación. Si me operaba el 24, significaba partir este viernes con el régimen líquido; Pero el jueves estoy de aniversario de matrimonio por lo que el sábado voy a salir a comer afuera. Tenía planificado salirme de la dieta matando dos pájaros de un tiro: a modo de cena de aniversario y a modo de "ultima cena" (antes del largo periodo hasta que pueda volver a ir a un restaurante de carnes a comer otra vez)
En Puerto Montt hay un local de carnes exquisitas, se llama "El Fogón del Leñador". Es altamente probable que después de la operación tenga que ir por trabajo a esa ciudad y no podré pasar por ahí. El local tiene una sucursal en Chicureo, por lo que este sábado iré por allá para no quedarme con las ganas.
Y en segundo lugar lo postergué por un tema práctico de lucas. Si me opero el 24, mi licencia médica parte ese día, por lo que en la pega me pagarán sólo hasta el día 24, y como las ISAPRES son tan burocráticas, probablemente no me tendrán el resto del sueldo para el último día hábil de marzo; Mientras que si me opero el 30, cuando ya me hayan pagado el sueldo, la ISAPRE tiene todo el mes para tramitar la licencia y yo estaré mas recuperado cuando me toque ir a cobrarla.
lunes, 9 de marzo de 2015
La bioimpedanciometría (actualización)
En la entrada de "los exámenes", ya les comenté qué era la bioimpedanciomentría, para qué sirve y que todavía no me la había hecho.
Pues tengo nueva información, porque ya me hice el examen y al final lo hice en Avansalud.
Para re-capitular.
Al buscar el precio del examen (que no lo cubre la Isapre) en Avansalud, éste salía valorado en $10.000.- pero al solicitar hora, en el call center advertían que el costo era de $38.500.- más caro que en Indisa donde costaba poco menos de $25.000.-; Tomé la hora igual "por si acaso" conseguía que me respetaran el precio.
A la vez, tomé una hora en la Indisa, por si no tenía éxito con el precio en Avansalud y me la dieron para el jueves 12.
Reclamé a clínica Avansalud y, cuando no me respondieron en la primera semana, también puse un reclamo en el SERNAC.
Finalmente el viernes 6, un día antes de la hora que tenía agendada y sin que el SERNAC alcanzara a hacer nada, me llegó la respuesta de Avansalud, donde decía que me respetarían el precio de $10.000.- por lo que me terminé haciendo el examen allí.
Además pude constatar, que el precio real nunca ha sido $38.500.- si no que $20.000.- por lo que sí es el lugar mas barato dentro de las alternativas que me dio la doctora, aunque no el mas barato de todos los sitios donde se hace.
En Integramedica, por ejemplo, se hace por $10.990.- y en clínica Meds por $5.000.-
Lo que pienso hacer ahora, es que cuando me toque volver a hacérmelo, lo haré en clínica Meds y sólo si la información es diferente, me lo hago en Avansalud nuevamente.
El resultado estaba para hoy, pero lo voy a pasar a buscar mañana, cuando vaya camino al doctor ya que mañana tengo hora con el cirujano... creo que en esta consulta ya deberíamos fijar fecha.
Pues tengo nueva información, porque ya me hice el examen y al final lo hice en Avansalud.
Para re-capitular.
Al buscar el precio del examen (que no lo cubre la Isapre) en Avansalud, éste salía valorado en $10.000.- pero al solicitar hora, en el call center advertían que el costo era de $38.500.- más caro que en Indisa donde costaba poco menos de $25.000.-; Tomé la hora igual "por si acaso" conseguía que me respetaran el precio.
A la vez, tomé una hora en la Indisa, por si no tenía éxito con el precio en Avansalud y me la dieron para el jueves 12.
Reclamé a clínica Avansalud y, cuando no me respondieron en la primera semana, también puse un reclamo en el SERNAC.
Finalmente el viernes 6, un día antes de la hora que tenía agendada y sin que el SERNAC alcanzara a hacer nada, me llegó la respuesta de Avansalud, donde decía que me respetarían el precio de $10.000.- por lo que me terminé haciendo el examen allí.
Además pude constatar, que el precio real nunca ha sido $38.500.- si no que $20.000.- por lo que sí es el lugar mas barato dentro de las alternativas que me dio la doctora, aunque no el mas barato de todos los sitios donde se hace.
En Integramedica, por ejemplo, se hace por $10.990.- y en clínica Meds por $5.000.-
Lo que pienso hacer ahora, es que cuando me toque volver a hacérmelo, lo haré en clínica Meds y sólo si la información es diferente, me lo hago en Avansalud nuevamente.
El resultado estaba para hoy, pero lo voy a pasar a buscar mañana, cuando vaya camino al doctor ya que mañana tengo hora con el cirujano... creo que en esta consulta ya deberíamos fijar fecha.
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